Entre los argumentos que se dan para abandonar gatos está el embarazo y el riesgo de toxoplasmosis. Que triste empezar una nueva vida con la pena de perder la compañía y la complicidad de un minino por un error informativo.

Las circunstancias en las que las heces del gato pueden transmitir microorganismos que compliquen el desarrollo fetal son tan poco probables y con cuidado tan imposibles que no hay motivo para no crecer junto a uno o más gatos incluso antes de nacer. Compartimos las conclusiones científicas de ginecólogos, obstetras y veterinarios expertos. Con rigor e higiene preparamos la cuna de bienvenida de una vida que con gatos como niñeras serán vidas mejores.

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