Tiempo de lectura: 3 minutos

Antes de acabar el extraño 2020 desde la Dirección General de Derechos de los Animales se abrió un periodo para la recepción de propuestas de cara a una Ley marco de Bienestar Animal.

Como no podía ser de otra manera FdCATS hizo llegar en tiempo y forma una relación exhaustiva de problemas, soluciones, objetivos y argumentos con vistas a mejorar la protección de los Derechos de los Gatos, y en especial de los Gatos Callejeros. A lo largo de veinticinco páginas hemos planteado que el bien común exige el reconocimiento de las necesidades de los gatos y la utilidad de apoyar la gestión ética de colonias.

Aspectos como la tenencia responsable, la identificación, la metodología del cuidado de colonias, la prohibición del maltrato y el castigo en caso de saltarse dichas prohibiciones. El tiempo que llevamos recabando y compartiendo información para entre todas hacerlo mejor con los gatos nos ha permitido sentirnos muy seguras y muy cómodas con el desafío de marcar pautas indiscutibles.

Hemos comparado normas vigentes y propuesto para que sea ambicioso en este nuevo texto. Hay reformas pendientes que llevan años impulsadas por la ratificación de normas europeas como el famoso artículo 13 del Tratado de Funcionamiento de La Unión Europea y el Convenio de Estrasburgo que se lanzó en 1987 pero que España no ratificó hasta 2017. Queda pendiente la reforma del Código Civil para la inclusión de la capacidad de sintiencia frente al error que arrastramos desde el Derecho Romano de que los animales son cosas. Sabemos que la nueva norma ha conllevado un gran esfuerzo previo y que no será fruto de la improvisación. También sabemos que compite con otras normas y otros espíritus legislativos vinculados a otros Ministerios.

Los gatos son víctimas de la creencia de que todos sobreviven en las calles de manera espontánea. Por eso son abandonados por algunos y no identificados por muchos más. Es obligación de las administraciones tomar medidas efectivas que disuadan a los irresponsables, permitan la recuperación de los gatos perdidos o fugados y sancionen a los infractores. Los cálculos deben hacerse sobre la certeza de los costes de unas nuevas actuaciones y su comparación con las secuelas económicas impuestas por no hacer nada. No obligar a identificar a los animales de compañía – algo que sí se hace con la totalidad de los animales explotados para consumo- significa un gravamen muy importante en las arcas municipales, las entidades proteccionistas y algunos particulares. No microchipar sale caro.

Los gatos en las colonias deben ser identificados con titularidad municipal para proteger a los gatos, prevenir fraudes y dar ejemplo del cumplimiento normativo.

La dificultad de la regulación del bienestar canino es la creencia enraizada en la dificultad de la regulación del bienestar canino, es la creencia enraizada en la utilidad extraída a través del proceso de adiestramiento y retención. El potencial adaptativo y la inteligencia de los perros es utilizada en su contra forzando situaciones incompatibles con el respeto de sus necesidades. Nos referimos especialmente a los perros usados en la caza, en la custodia de bienes muebles. Se produce la paradoja de que a mayor cercanía y mayor utilidad mayor maltrato. El vínculo de posesión y el sometimiento que los humanos suelen infringir a los perros obliga al legislador a mostrarse especialmente diligente con su protección.

Resumir los conceptos e ideas que desde FdCats hemos compartido con el equipo que elabora la nueva ley es complicado. Pero si nos lo pedís podemos pasaros el texto a través de nuestro mail. 2021 será mejor y esperemos que todo lo bueno se consolide con una buena ley y un estricto cumplimiento.

 

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *