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Con frecuencia se escucha que los gatos con acceso al exterior son responsables del colapso de la biodiversidad y de una alarmante depredación de la fauna silvestre. Pero, ¿qué dice realmente la ciencia?

En un artículo publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science*, el etólogo Dennis C. Turner cuestiona las conclusiones alarmistas que suelen acaparar los titulares internacionales, desmontando los mitos sobre gatos y biodiversidad

El sesgo y la extrapolación de los datos

La principal crítica de Turner se centra en la manera en que se interpretan y extrapolan los datos de campo. Muchas de las investigaciones se basan únicamente en las presas que los gatos llevan a casa. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que existen diferencias significativas entre lo que un gato transporta al hogar, lo que consume en el campo y lo que simplemente abandona.

El estudio señala que los grandes análisis omiten variables biológicas cruciales:

  • La dinámica de las poblaciones: Afirmar que los gatos matan miles de millones de aves carece de sentido si no se contrasta con el tamaño total de la población de presas ni con su capacidad de reproducción o reposición anual.
  • El efecto del «chivo expiatorio»: Para los analistas y los medios es más sencillo culpar a las actividades depredadoras de los gatos que explicar otros factores antropogénicos directos, como la pérdida de hábitat por la expansión residencial o el uso de productos químicos.

Un impacto real, pero continentalmente sobrevalorado

El autor no niega que los gatos de vida libre ejerzan un impacto sobre la fauna. No obstante, subraya una distinción geográfica e histórica fundamental entre pequeñas islas oceánicas y  regiones continentales: No hay pruebas concluyentes de que los gatos sean los responsables principales de la extinción de especies.

En lugar de generar una alarma social o moral injustificada, el Dr Turner sugiere que los futuros estudios evalúen el impacto real integrando las dinámicas de las poblaciones de presas y evitando los prejuicios. El gato doméstico es, por naturaleza, un depredador eficaz y adaptable, pero culparlo por completo desvía la atención de las verdaderas amenazas ambientales provocadas por el ser humano.

Jornadas Felinas Andaluzas

El tema del impacto de los gatos comunitarios en la biodiversidad ocupó un lugar central en las Jornadas Felinas Andaluzas 2026. Durante la conferencia, veterinarios, ecologistas, biólogos y defensores de los gatos pusieron en común sus conocimientos sobre un tema que nunca deja de generar polémica.

Todas las presentaciones están disponibles aquí: https://www.youtube.com/@jornadasfelinasandaluzas

Puedes descargar el articulo aquí

*El articulo original (inglés) : https://www.frontiersin.org/journals/veterinary-science/articles/10.3389/fvets.2022.1087907/full

El Dr. Dennis C. Turner es un destacado etólogo y antrozoólogo, reconocido internacionalmente por sus investigaciones pioneras sobre el comportamiento de los gatos domésticos y las interacciones entre humanos y animales. Es fundador y director del Instituto de Etología Aplicada y Psicología Animal (I.E.A.P.) en Suiza. Es ampliamente reconocido como coeditor de la obra científica de referencia «The Domestic Cat: The Biology of its Behaviour» (El gato doméstico: la biología de su comportamiento).

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Posicionamiento sobre el confinamiento de gatos no socializados

International Cat Care ha publicado su posicionamiento sobre el confinamiento de gatos no socializados, un documento que analiza el impacto que esta práctica puede tener sobre el bienestar de los gatos que no están habituados al contacto con personas.

El posicionamiento recuerda que “los gatos no socializados no están adaptados a vivir confinados” y que “el confinamiento prolongado puede comprometer seriamente su salud y bienestar”. Por este motivo, el documento subraya que estos gatos no deberían ser confinados, salvo cuando el confinamiento temporal sea absolutamente necesario.

Entre las situaciones excepcionales en las que puede contemplarse un confinamiento breve se incluyen:

• Recuperación tras procedimientos médicos esenciales.
• Intervenciones de control poblacional, como los programas de Captura–Esterilización–Vacunación–Retorno (TNVR / CER).

El documento también recoge recomendaciones específicas para los casos en los que el confinamiento resulte inevitable, indicando que este debe:

• Ser lo más breve posible.
No mezclar gatos de distintas colonias.
• Aplicar prácticas que reduzcan el estrés y el riesgo de daño.
• Permitir, en la medida de lo posible, que los gatos expresen comportamientos naturales.

Este posicionamiento forma parte del trabajo de International Cat Care para promover políticas y prácticas basadas en evidencia científica y centradas en el bienestar animal en la gestión de gatos comunitarios.

FdCATS forma parte del grupo de trabajo internacional que ha participado en la redacción de este posicionamiento.

Posicionamiento Internacional Cat Care aquí

Descarga el documento en Español aquí

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EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA ACLARA QUE EL GOBIERNO DE CANARIAS NO TIENE COMPETENCIAS PARA IMPONER MEDIDAS SOBRE LOS GATOS COMUNITARIOS

En diciembre de 2024, FAADA, Asociación FdCATS, Fauda, Animanaturalis y PACMA, presentamos un recurso contencioso administrativo contra resoluciones del Gobierno de Canarias que establecían criterios y posibles actuaciones para controlar e incluso eliminar gatos comunitarios en determinados espacios naturales.

Desde estas entidades considerábamos que estas medidas no respetaban ni la normativa vigente en materia de protección animal ni los derechos de los animales afectados por lo que decidimos emprender acciones legales.
Recientemente hemos recibido un Auto del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que supone un paso muy importante para la protección de los gatos comunitarios en el archipiélago. Este documento judicial aclara que el Gobierno de Canarias no tiene competencias para imponer medidas sobre la gestión de los gatos que viven en espacios naturales protegidos.

Es decir, el Tribunal ha dado la razón a nuestra postura en un aspecto fundamental, las resoluciones del Gobierno Canario no son normas obligatorias ni pueden imponerse a municipios o Cabildos, porque el propio Gobierno de Canarias no tiene competencias para decidir sobre la gestión de estos animales en los espacios naturales del archipiélago.

El Tribunal aclara que la responsabilidad en este ámbito recae únicamente en los Cabildos insulares, y que cualquier directriz emitida por el Gobierno autonómico solo puede entenderse como una recomendación sin carácter obligatorio.

En otras palabras, las medidas que habían generado tanta preocupación entre entidades, gestoras de colonias y ayuntamientos, no pueden aplicarse automáticamente ni justificar la adopción de acciones perjudiciales para los gatos comunitarios.

Desde FdCATS continuamos impulsando el procedimiento contencioso-administrativo para garantizar que las actuaciones de la administración sobre colonias felinas y gatos comunitarios en Canarias, respeten la normativa vigente y su bienestar.

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FDCATS JULIO 2025

Por qué debemos seguir organizando las Jornadas Felinas

El conocimiento y buen entendimiento del método CER es clave para que los programas de gestión generen resultados óptimos y se consiga el control eficaz y ético de la población felina.

El 7 de Junio organizamos la séptima edición de las Jornadas Felinas Andaluzas, con los objetivos de siempre: poner al alcance de todos conocimientos científicos y experiencias relevantes en materia de gestión felina, de la mano de ponentes expertos.

Una vez más las jornadas han sido un punto de encuentro de profesionales del ámbito veterinario, administraciones públicas, fuerzas de seguridad, entidades de protección animal y personas que gestionan colonias. La diversidad de perspectivas, conocimientos y experiencias ha enriquecido las discusiones y los debates y nos han permitido afianzar nuestra visión de futuro.

Dos años después de la entrada en vigor de la Ley 7/2023, las jornadas siguen siendo imprescindibles para seguir informando y formando a todas las personas que desarrollan un papel en el diseño e implementación de los planes de gestión de colonias felinas: técnicos municipales, veterinarios, responsables políticos, vecinos y entidades de protección animal.

La Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales entró en vigor el día 29 de septiembre de 2023.  Contempla una gestión integral de los gatos comunitarios basada en el método CER (captura, esterilización y retorno de gatos comunitarios a través de medios no lesivos para los animales). Su objetivo es el control y la reducción progresiva de la población felina. El conocimiento y comprensión de este método científico es clave para que los programas de gestión generen resultados y se consiga el control eficaz y ético de la población felina.

 

Jornadas Felinas 2025

Durante esta edición pudimos escuchar ponencias sobre la salud integral en el gato abandonado y el gato comunitario, el diseño adecuado de los espacios para gatos en adopción en centros de acogida o protectoras, la salud en situaciones de acogida, así como las patologías más habituales de los gatos comunitarios.

En el programa 2025 también tuvimos una mesa redonda con representantes de las fuerzas de seguridad, y pudimos conocer de primera mano ejemplos de colaboración eficaz entre entidades de protección felina y ayuntamientos que trabajan conjuntamente para conseguir importantes resultados y mejoras en materia de bienestar animal, control poblacional y convivencia.

La aparición de un nuevo mercado ha generado un gran interés por la gestión de colonias por parte de empresas especializadas en otros ámbitos, como el de la gestión de plagas o la recogida de animales en la vía pública.

Estas empresas no tienen la experiencia o los conocimientos sobre la gestión de colonias, siendo un tema nuevo para ellos y para el cual es necesario tener una sólida formación antes de poder proponer programas de gestión. Un plan de gestión eficaz conlleva entender todos los matices de la metodología CER así como la buena gestión del voluntariado.

Herramientas de gestión

Organizar Jornadas nos dio una nueva oportunidad para aprender y difundir conocimientos imprescindibles sobre la gestión felina. Los avances en esta materia hacen imprescindible la formación continua de todos los agentes implicados, incluidas las entidades de protección.

Durante la sesión participativa sobre gestión de colonias felinas se presentó un modelo de “Programa de Gestión de Colonias Felinas” que sienta las bases  y sirve para orientar a todos los ayuntamientos o entidades que quieren iniciar o mejorar sus programas municipales. Creemos fundamental poner a disposición herramientas prácticas, que cada municipio podrá adaptar a su realidad.

Gracias a nuestros patrocinadores sin los cuales no hubiera sido posible organizar las Jornadas:

Las ponencias de las Jornadas Felinas Andaluzas están disponibles en nuestro canal de Youtube

 

 

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Con inmenso dolor compartimos la noticia del fallecimiento de nuestra querida compañera Emma Infante, parte fundamental de FdCATS y alma comprometida con la vida en todas sus formas.

Emma no solo fue una activista incansable por los derechos de los animales, sino una amiga, una hermana de lucha, una inspiración constante. Su amor profundo por los gatos la llevó a dedicar años de su vida a asegurarse de que cada uno recibiera el cuidado, respeto y dignidad que merecía. Para ella, no había ser pequeño ni causa imposible.

Emma nos ofreció maravillosos escritos y artículos llenos de filosofía, ética y empatía. Era una mente brillante y curiosa, apasionada por aprender siempre, para ayudar mejor a los animales.

A su lado aprendimos que la constancia no solo transforma vidas, sino también cambia normas legales en la dirección correcta, reduce muchísimo sufrimiento animal y deja huellas profundas en la sociedad.

Los lazos que construimos junto a ella son tan fuertes que ni la muerte podrá deshacerlos.

Aunque su ausencia nos deja un vacío inmenso, sabemos que su espíritu sigue con nosotras. Emma estará vigilando desde donde esté, cuidando de todos aquellos a quienes protegió y acompañando nuestros pasos mientras seguimos adelante.

Descansa en paz, compañera Emma.
Tu lucha sigue viva en nosotras

Agnès y Mercedes

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El otro día, una amiga me presentó a un tipo encantador. No revelaré el lugar porque no quiero que se convierta en una atracción turística ni que nuestro protagonista termine agobiado por tanta atención. Ojos azules, bicolor, con su orejita marcada. Tal como estaba previsto, el señor desplegó sus encantos orales y gestuales para reclamar comida ante un público al que considera vulnerable a sus encantos. El mozo está fofisano, encantado de haberse conocido y de su vida. Me recordó a Batman, otro bicolor que vivía en la Alhambra de Granada. Un sinvergüenza. Aunque era evidente que le sobraba mucho peso, sus lamentos junto a un puestecillo donde vendían desayunos conseguían arrancar cantidades enormes de hidratos, lípidos, azúcares y lo que se tercie. Tengo entendido que falleció; no sé si por edad o por hipercolesterolemia.

Mi nuevo amigo glotón, el seductor del norte, sufrió una muy mala experiencia. Algunas personas, amantes de los animales y defensoras de los gatos, decidieron que Mr. X no debía vivir en la calle. Fue capturado y confinado en una casa, en lo que los humanos llamamos hogar: con paredes, techos, puertas y cristales. Una gran jaula. A nosotros nos ofrecen refugio y confort, y también a los gatos domésticos nacidos en casa o acogidos con muy pocas semanas. Para mi guapetón de ojos azules fue terrorífico.

A algunos gatos comunitarios, cuando los metes en una casa, el estrés los lleva a desplazarse en círculos con tal fuerza y velocidad que trepan por las paredes rompiendo cualquier norma de la física newtoniana. Ver correr despavoridos a los gatos en una estancia que interpretan como una amenaza de muerte es una experiencia inolvidable. Recemos para que los gatos que la han vivido no lo rememoren a menudo ni dormidos ni en sueños. No puede ser: no puedes encerrar a un gato comunitario en un espacio limitado porque enloquece.

Otra de las manifestaciones del dolor emocional que les produce el encierro es la parálisis. Muchos gatos comunitarios tímidos se “aporcelanan”; toman una rigidez y estatismo alucinantes. Suelen buscar un rincón bajo una cama o un sofá y se vuelven inalcanzables. Los más atrevidos bufan o gruñen si erróneamente tratas de acercarte. Algún arañazo felino chungo surge de las aproximaciones humanas bien intencionadas.

Muchas veces sobreestimamos nuestro atractivo. Otras veces abusamos de la proyección: ese mecanismo psicológico que hace que confundamos nuestros deseos con los deseos y las necesidades ajenas. Un gato comunitario debe ser respetado en su naturaleza, íntimamente ligada a la libertad y a su lugar de nacimiento. Tú estás ofreciendo una casa y, en realidad, estás dando una cárcel. Tú pretendes proveer cuidado y lo que haces es torturar como lo haría el dueño del infierno.

Celia Hammon, la promotora del TNR/CER en Reino Unido (no os perdáis el artículo que escribió Patricia Martínez sobre el tema), lamentó profundamente haber infligido tanto espanto y tanto dolor a los gatos de la calle que ella metía en su casa para evitarles la calle. Tardó un tiempo en darse cuenta de que la locura en la que caían los gatos atrapados no era algo individual; era un rasgo etológico inherente a su naturaleza y por tanto inevitable.

La solución del CER es y será la única aceptable en una gestión ética felina, bien sea a nivel particular o como respuesta administrativa. Existen muy pocos casos donde gatos de la calle vivan un hogar convencional como un refugio: ancianidad extrema combinada con condiciones climáticas adversas; enfermedad grave invalidante en proceso de recuperación con tratamiento veterinario de corta duración.

Cuando hablas honestamente con personas que se dedican a los gatos desde hace tiempo y con rigor surgen las confesiones de casos más o menos directos donde la lección del no confinamiento de los gatos comunitarios se graba a fuego. Un gato amable en una colonia —un gato zalamero, charlatán, pedigüeño o de una raza sofisticada— no tiene por qué ser un gato casero. Puede ser un gato comunitario seductor que se convierte en un diablo de Tasmania en una jaula de malla o pladur… o se muere de pena porque los gatos “aporcelanados” bajan defensas y las infecciones latentes o nuevas los matan.

Solo hay dos motivos para confinar gatos comunitarios: la ignorancia o el negocio. Se puede ignorar las necesidades etológicas de los gatos de colonia por falta de formación o por exceso de ego. Se puede encerrar —a ratos o para siempre— a los gatos de la calle para justificar gastos, satisfacer peticiones abusivas o como intercambio de cromos técnicos o políticos. Pero no está bien.

Lo que Núvol me enseñó de Blanca Muñoz de Blanca Muñoz, es un regalo que nos hicieron los autores para explicar el proceso por el cual un gato encantador tardó en comprender sus necesidades a pesar de contar con un gran equipo experto rebosante de amor. No os perdáis el proceso: habiendo sido un gato casero abandonado y habiendo enfermado de la boca, un traslado a un espacio distinto al suyo —incluso en semilibertad— le resultó… No os cuento más para que recuperéis el video y lo más importante: la lección que podemos obtener con tres palabras y una sentencia donde las discusiones son más estériles que los gatos después del CER.

Antes de empezar FdCats, una de nosotras tenía un ojito derecho llamado Frenchy: un gato estilizado que adoraba tostarse al sol. Muy amable. Había sido abandonado y consiguió adaptarse a una colonia en un área de valor arqueológico. Tenía garantizada comida, agua y algo que para él era importante: los mimos —en su cantidad justa— como legado de su anterior vida. Frenchy llegó a sus últimos días donde quería estar y con quien quería estar. Fue respetado y sigue teniendo un lugar muy especial en la memoria de quien lo conoció y cuidó.

A los gatos comunitarios no hay que domesticarlos ni dulcificar su carácter ni habituarlos a los humanos ni jugar a marcar diferencias entre “a mí me quiere” y “a ti no”. No somos domadoras de afectos felinos; somos proveedoras de cuidados mientras trabajamos hacia nuestro objetivo final: lograr que no haya gatos viviendo en las calles a costa de respetar las necesidades de los que ahora hay y su abordaje científico.

Me cuentan que mi nuevo amigo, Mr. X está feliz: hoy también ha sacado a relucir sus encantos; ha hecho clase de yoga felino, se ha lamido alrededor del ano, ha cantado su tonada favorita y se ha colado entre los huecos de su hogar —un área amplia llena de recovecos— con sol cuando no llueve y con seguridad y confort los días más desapacibles. A veces recuerda el miedo que pasó en una casa humana y acelera el paso huyendo de esos extraños dispensadores de comida que alguna vez pensaron que estaba bien encerrarlo

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(Reproducimos un artículo de una de nuestras fundadoras que ha aparecido en Periódico Mediterráneo)

Emma Infante FdCats

Este es un artículo que hace un año que me comprometí a escribir conmocionada aún el incendio de Campanar. Poco podía imaginar que en la misma Comunitat Valenciana el horror de la DANA iba a confirmar la necesidad de salir del armario del antropocentrismo. No hay nada vergonzoso en amar a miembros de otras especies, siempre que estemos a la altura de cuidarlos, protegerlos y honrarlos respetando su naturaleza y sus necesidades. 

El incendio de Campanar, ocurrido hace poco más de un año, nos recordó la intensidad del vínculo que tenemos con nuestra familia interespecie. Como periodista, me comprometí a escribir este artículo conmocionada por las imágenes de los rescates, pero el dolor era tan intenso que necesité tiempo para procesarlo. Aquel trágico episodio quedó grabado en nuestras retinas, y jamás olvidaremos la heroica actuación del portero Julián García, quien arriesgó su vida para salvar a los vecinos. En ese momento, hablar de las víctimas no humanas parecía frívolo, pero con el tiempo asumimos con valentía que son parte fundamental de nuestras familias. Los medios de comunicación no solo informaron sobre las víctimas humanas, sino también sobre perros, gatos y otros animales de compañía afectados. Según datos recogidos por colectivos animalistas, se estima que unos cuarenta perros y treinta y seis gatos perdieron la vida en el incendio. Esta cifra, aunque no oficial, nos da una idea de la magnitud de la pérdida para muchas familias.

El despliegue solidario fue impresionante. Clínicas veterinarias y ONG se movilizaron para atender a perros, gatos y otros animales heridos por las llamas, intoxicados por el humo o que habían huido del infierno. Esta respuesta demuestra la creciente conciencia social sobre la familia interespecie y el bienestar ligado a la supervivencia y cuidado animal. Una historia que conmovió a todos fue la de Coco, un gato rescatado con vida ocho días después del incendio. Los bomberos lo encontraron en la planta trece del edificio, refugiado en la hornacina de la columna seca. El reencuentro de Coco con su dueña, Andrea, fue un momento de alegría en medio de tanta tragedia, recordándonos la resistencia y el instinto de supervivencia de nuestros compañeros, dejando de lado el impacto de perder lo que es reemplazable frente a lo único, compartido con seres que sienten. Mientras 105 personas fueron realojadas en hoteles de la ciudad, muchas familias no solo lloraban la pérdida de sus hogares, sino también la de seres muy queridos. A veces, lo que peor se soporta es no haber podido salvar ni proteger a los tuyos, sean humanos o no.

Este suceso nos enseñó que, en momentos de crisis, el vínculo con nuestros animales de compañía se revela como algo profundo e irremplazable. Son parte de nuestra familia y su pérdida nos afecta tanto como la de cualquier ser querido. Las desgracias, por dolorosas que sean, nos sirven para darnos cuenta de la intensidad de estos lazos y la importancia de incluir a nuestros animales en los protocolos de emergencia y en nuestras consideraciones como sociedad.

El mismo año, solo que el 29 de octubre, una tragedia aún mayor, nos volvería a enfrentar al dolor, al sinsentido, a la muerte y al amor profundo que nos inspiran los que nos alientan en las buenas y en las malas, los que nos inspiran y nos empujan, los que nos aman y a veces desesperan pero que nos hacen ser quien somos. No tenemos certeza de cuantos perros y gatos perecieron víctimas de la DANA en las poblaciones valencianas arrasadas. Algunos ahogados, otros asfixiados, muchos por traumatismos y también por inanición víctimas del retraso y descoordinación en los rescates. La imagen viral de una mujer rescatada en helicóptero con su perro en brazos y un gato en su transportín se convirtió en un símbolo de una unión inquebrantable. Numerosos valencianos se negaron a ser evacuados sin miembros de su familia especialmente vulnerables, demostrando que los consideran parte indivisible de sus familias.

Los equipos de rescate han evolucionado en su enfoque, reconociendo la importancia de salvar tanto a las personas como a sus animales de compañía. Las personas que se dedican al salvamento, ahora mismo, son menos renuentes a ejercer su heroica labor entendiendo como un todo, como un grupo indivisible a las personas y sus animales de compañía. El durante y el después de un desastre no es para nada lo mismo si uno o más miembros de tu familia han quedado atrás, los has dejado atrás o no has podido no dejarlos atrás. Las pérdidas materiales tienen una dimensión y una naturaleza a las pérdidas afectivas. Las pérdidas afectivas profundas son las relacionadas con seres que sienten, sean humanos o no.

En el campo de fútbol del Sporting Benimaclet, una marea solidaria de voluntariado, incluyendo veterinario/as y vecino/as, estableció un centro logístico para el cuidado de animales afectados por la DANA. En una semana, lograron rescatar a más de 400 animales, entre miembros de familias y animales criados en granjas. Hasta no hace mucho cuando se hablaba de desastres y animales se referían únicamente a datos dentro del listado de pérdidas materiales. Por ejemplo, se ha publicado que “la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de Valencia retiró más de 2.950 cadáveres de animales de diecisiete explotaciones ganaderas para evitar riesgos de salud pública”. La salud pública importa, obviamente, pero también la dimensión moral que hace que los humanos seamos responsables de las vidas y del bienestar de las vidas que propiciamos. Esta nueva perspectiva refleja un cambio en la sociedad española, como lo hubo en el Código Civil que reconoce a los animales como seres sintientes, influenciado también por la Ley 7/2023 de Protección de Derechos de los Animales y una creciente conciencia sobre el valor de las vidas no humanas en nuestras propias vidas y nuestra propia identidad.

En una manifestación contra el presidente Mazón, una mujer expresó su dolor: «La DANA mató a mi marido, mis dos hijos y mis dos perros», evidenciando cómo las pérdidas afectivas trascienden las especies. No hace falta una devastación tan extrema para sentir la punzada de la crueldad que no perdonó, ni a los guardianes de su consuelo.

Este desastre nos recuerda la importancia de incluir a los animales en los protocolos de emergencia y rescate. Quiero creer que, a diferencia del extraño episodio ocurrido con los podencos atrapados durante la erupción del volcán de La Palma en 2023, hoy existiría una mayor conciencia y preparación para proteger a todos los miembros de la familia, humanos y no humanos. Desde aquí Gracias a todos aquellos que arriesgaron sus vidas para salvar a otros, a los que curaron, acogieron y donaron, y a los medios de comunicación que han tratado esta tragedia de manera equilibrada, reconociendo el valor de todas las vidas afectadas.

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Cuando comenzamos este camino, éramos simplemente unas mujeres unidas por un sueño: demostrar que existía una manera ética, eficaz y sostenible de gestionar las colonias felinas. Hoy, después de años intensos de trabajo, podemos decir con orgullo que ese sueño se ha convertido en realidad.

La reciente publicación de nuestros resultados en la revista Animals no solo valida científicamente nuestra labor, sino que también valida la eficacia y eficiencia de la gestión ética de poblaciones felinas urbanas.

Como Federación de Asociaciones Protectoras de Animales de Córdoba (FAPAC) en íntima colaboración con FdCATS sabíamos que teníamos entre manos algo especial, pero necesitábamos demostrarlo con datos sólidos y metodología científica. Aquí es donde la figura del catedrático Octavio Pérez Luzardo ha sido determinante. Su experiencia, conocimiento y, sobre todo, su compromiso con nuestro proyecto, han permitido traducir años de trabajo de campo en evidencia científica rigurosa. Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a Octavio y a Marimar, quienes ha sabido dar forma académica a una realidad por la que llevamos tanto tiempo trabajando.

El programa de gestión ética Felina de Córdoba ha logrado cubrir 225 colonias felinas, con una tasa de esterilización del 95% de la población gestionada. Detrás de estos números hay incontables horas de dedicación, noches en vela, y el esfuerzo incansable de un equipo extraordinario de coordinación, voluntarias y algún voluntario, veterinarias y veterinarios y colaboradoras y colaboradores. Cada gato esterilizado representa una pequeña victoria en nuestra misión de crear una ciudad más compasiva y responsable con sus animales. Como consta en el artículo, hemos revisado la literatura científica que refleja experiencias similares, pero por su rigor y extensión como lo que hemos conseguido en Córdoba no hay precedentes.

Cuando iniciamos este proyecto, sabíamos que estábamos ante un desafío enorme. Los análisis de viabilidad poblacional ahora confirman lo que intuíamos: hemos evitado el nacimiento de aproximadamente 3.000 gatos, y si mantenemos este ritmo, podríamos ver una reducción del 55% en la población felina para 2028. Cada vez que revisamos estos datos, no podemos evitar emocionarnos al pensar en todo el sufrimiento que hemos logrado prevenir. Los resultados superan nuestras expectativas y nos estimulan.

Uno de nuestros mayores orgullos es haber demostrado que la gestión ética no tiene por qué ser prohibitivamente cara. Con un coste medio anual de 0,62 euros por habitante, hemos probado que, con una gestión eficiente de recursos y el apoyo de la comunidad, es posible realizar un programa CER a gran escala. Esta eficiencia económica ha sido clave para mantener el apoyo institucional y ciudadano.

Ninguno de estos logros habría sido posible sin el apoyo incondicional de nuestra comunidad. Desde SADECO, las clínicas veterinarias que han colaborado lideradas por el Colegio, hasta los vecinos que nos han ayudado a localizar y monitorear las colonias, cada persona ha jugado un papel crucial en este éxito colectivo. La ciencia ciudadana y la participación comunitaria han sido pilares fundamentales de nuestro programa. También hemos recibido mucho aliento de los asistentes a las Jornadas Felinas Andaluzas ya sea como ponentes o como público. La posibilidad de crear una comunidad constructiva que enfrenta los conflictos con diálogo, los obstáculos con trabajo y las alegrías con agradecimiento nos hace imparables.

No podemos negar que un nuevo marco legal que nos respalda, por muy bizarras que sean algunas de las interpretaciones que haga una minoría, la Ley de Bienestar Animal 7/2023 ha llegado como un impulso adicional de nuestro trabajo. Ver cómo nuestro modelo se alinea perfectamente con los nuevos requisitos legales y científicos nos llena de satisfacción y nos da esperanzas de que más municipios puedan seguir este camino.

Mientras escribimos estas líneas, no podemos evitar sentirnos emocionadas por lo que hemos logrado, pero también conscientes del camino que aún queda por recorrer. Nuestro programa sigue evolucionando, y seguimos aprendiendo cada día. Las evaluaciones continuas nos ayudarán a mejorar y adaptar nuestras estrategias, siempre con el bienestar de los gatos como prioridad absoluta.

Queremos cerrar este artículo con un mensaje de profundo agradecimiento. A Octavio, por creer en nuestro proyecto y ayudarnos a darle la forma que necesitaba. A todas las voluntarias, veterinarias y colaboradoras que han hecho posible este sueño. A los grupos de personas que desde distintos puntos de España nos alientan con su presencia en directo u on line. A las instituciones que han confiado en nosotras. Y, por supuesto, a los verdaderos protagonistas de esta historia: los gatos de Córdoba, que nos han enseñado tanto sobre resiliencia, adaptación y la importancia de la compasión en la gestión urbana.

El programa CER de Córdoba es más que un proyecto de gestión felina: es la prueba viviente de que cuando la pasión, la ciencia y la comunidad se unen, los cambios positivos son posibles. Esperamos que nuestra experiencia inspire a otras ciudades a emprender sus propios programas CER, sabiendo que una gestión ética y eficaz de las poblaciones felinas no solo es posible, sino que es el camino a seguir.

Artículo en castellano

Con gratitud y esperanza,

Las fundadoras de FdCATS y de FAPAC

 

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«S. se quedó en silencio, con la mirada fija en la jaula-trampa donde un gato atigrado acababa de entrar atraído por el aroma de la latita de salmón. Después de tres noches de intentos fallidos, por fin había conseguido capturar al último miembro de la colonia del parque. B., la técnica municipal que llevaba semanas apoyándola en esta labor, le puso la mano en el hombro mientras M., una de las formadoras de FdCats, asentía con aprobación. ‘Este momento’, dijo M. suavemente, ‘es el que marca la diferencia entre hacer las cosas bien o mal. La paciencia y la metodología correcta siempre dan sus frutos’.

Tres mujeres, tres perspectivas diferentes pero un mismo objetivo: el bienestar de los gatos callejeros de su municipio. La escena, que podría parecer simple, representaba meses de aprendizaje, coordinación y confianza mutua. S., que había comenzado como voluntaria sin experiencia, ahora aplicaba con precisión cada paso del protocolo CER que había aprendido. B., inicialmente escéptica sobre la gestión de colonias felinas, se había convertido en una firme defensora del programa en el ayuntamiento. S. estaba llevando a Leo al veterinario, mientras M. veía en ellas el reflejo de su propia evolución, recordando sus primeros pasos en la gestión de colonias años atrás. «

La Ley 7/2023 ha marcado un antes y un después en la gestión de colonias felinas urbanas. Con una base ciudadana muy extensa que funcionaba, en demasiados sitios de forma clandestina y era víctima de incomprensión y a veces incluso de agresiones, estamos en el principio de una época dorada. El nuevo marco legal no solo reconoce la necesidad de proteger a los gatos

callejeros, sino que establece obligaciones concretas para los municipios. En este contexto, FdCats emerge como un referente fundamental en la formación especializada para la correcta implementación del método CER (Captura, Esterilización y Retorno). Desde que empezamos hemos tratado con centenares, si no miles, de personas. Hemos afrontado innumerables situaciones por que los humanos somos muy creativos y si a eso le sumas gatos la cosa se vuelve infinita. Hemos conocido gateras de todas las edades, con todos los bagajes, convencidas de saberlo todo y de no saber nada. Las hemos conocido trabajadoras, hiperimplicadas, comprometidas y también con mucha fe, entregadas a la magia. Lo mismo podemos decir de profesionales de la veterinaria, de técnicos y técnicas de la administración y miembros de cuerpos de seguridad. Las actuaciones de mediación con vecinos y empresas molestos con los gatos son un reto que exige racionalidad, templanza y conocimiento. Las emociones que en ciertos momentos son motor, en otros casos son obstáculos o lo que es peor, bolas demoledoras de cualquier puente.

En FdCats hemos ido aprendiendo en ponernos en los zapatos de todos los actores implicados en la cosa esta de cuidar de los gatos de la calle, sabemos qué se puede y qué no, qué se debe y qué no y qué funciona y que está abocado al fracaso. La experiencia acumulada por FdCats a lo largo de los años trabajando con decenas de municipios de diferentes características y dimensiones, ha cristalizado en un programa formativo integral que responde a las necesidades reales de ayuntamientos y gestores de colonias. No se trata simplemente de transmitir conocimientos teóricos, sino de compartir una metodología probada y refinada a través de años de práctica en el terreno.

El reciente éxito de la formación impartida en Pechina (Almería) ejemplifica perfectamente el valor de este enfoque. En este municipio, la confluencia de voluntad administrativa y compromiso ciudadano ha permitido crear un ambiente de aprendizaje constructivo y enriquecedor. Nos ha encantado descubrir lo mucho que ya tienen hecho y la seriedad de su implicación. Los participantes no solo adquirieron conocimientos técnicos sobre el CER, sino que también ahondaron en la comprensión de la importancia de su labor en el bienestar de la comunidad. Hay  formaciones que nos cargan las pilas a todos y nos proporcionan las mejores sensaciones. Gracias, al Ayuntamiento de Pechina y en especial a la Concejala de Medio Ambiente y Bienestar Animal Ana M García, desde estas líneas.

La metodología formativa de FdCats se distingue por su carácter integral. Los protocolos desarrollados no son meras guías teóricas, sino el resultado de años de experiencia práctica en situaciones reales. Los ejercicios prácticos se complementan con un sólido marco teórico, permitiendo a los participantes comprender no solo el «cómo» sino también el «por qué» de cada procedimiento. Esta comprensión profunda es fundamental para garantizar la sostenibilidad y eficacia de los programas CER.

La formación va más allá del mero cumplimiento legal. Representa una oportunidad única para fortalecer el tejido social de las comunidades. Cuando técnicos municipales y ciudadanos voluntarios trabajan juntos en la gestión de colonias felinas, se genera un espacio de colaboración que trasciende la tarea inmediata. Se construyen puentes de confianza entre la administración y la ciudadanía, se fomentan valores de compasión y responsabilidad compartida, y se desarrollan habilidades que benefician a toda la comunidad.

El éxito de estos programas formativos radica en gran medida en la autenticidad del compromiso y la transparencia financiera. FdCats ha observado que cuando los participantes, ya sean funcionarios públicos o voluntarios, se acercan al programa con genuino interés y apertura al aprendizaje, los resultados son extraordinarios. La gestión de colonias felinas se convierte entonces en un catalizador de cambio social positivo.

La nueva legislación ha puesto de manifiesto que la gestión ética y eficiente de las colonias felinas ya no es opcional. Los municipios que anteriormente carecían de programas estructurados o que dependían de iniciativas ciudadanas aisladas están ahora buscando activamente formación profesional. FdCats responde a esta demanda con un programa que combina rigor metodológico con sensibilidad hacia las realidades locales.

La presencia de gatos callejeros en nuestros municipios y la conciencia de que deben ser gestionados de un modo ético, se ha convertido en una oportunidad para demostrar nuestra capacidad de organización y compromiso comunitario. Los programas de formación en CER están contribuyendo a crear comunidades más cohesionadas y conscientes, donde la protección animal se integra naturalmente en la gestión municipal.

Para aquellos municipios que buscan implementar programas CER efectivos, FdCats ofrece no solo formación técnica, sino también la oportunidad de formar parte de una red de comunidades comprometidas con el bienestar felino. La experiencia demuestra que cuando se combina el conocimiento técnico con la sensibilidad social, los resultados superan las expectativas iniciales y contribuyen a crear espacios urbanos más habitables y humanizados para todos.

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Desde FdCATS hemos solicitado un informe a la Dirección General de Derechos de los Animales sobre la Ordenanza de Bilbao, basada en la de EUDEL, y en base a ello comunicamos lo siguiente:

La prevalencia de la normativa básica estatal se encuentra recogida en Sentencias del Tribunal Constitucional en lo que respecta a la competencia de bases y coordinación general de la sanidad (SSTC 32/1983, FJ 2; 42/1983, FJ 5; 15/1989, FJ 3; 22/2012, FJ 7), y en la de Bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, en la STC 148/2011, de 28 de septiembre.

La Ordenanza Municipal Reguladora de la Protección, Bienestar y Tenencia Responsable de Animales de Compañía en Bilbao presenta múltiples irregularidades en relación con la Ley 7/2023, de 28 de marzo. Según el informe emitido por la Dirección General de Derechos de los Animales, esta normativa local contradice en diversos puntos el marco estatal básico, vulnerando los derechos y el bienestar de los animales y, en consecuencia, incurriendo en ilegalidades que requieren una urgente rectificación.

  1. Gestión Limitada de Colonias Felinas

La Ley 7/2023, de 28 de marzo, establece un sistema de gestión para todos los gatos comunitarios, estén ubicados en núcleos de población o no y en toda circunstancia, por lo que la definición no puede marcar esta diferencia respecto a la de normativa básica.

Asimismo, la Ordenanza restringe la gestión de colonias felinas a espacios públicos reconocidos por el Ayuntamiento y excluye áreas como hospitales o centros educativos. Sin embargo, la Ley 7/2023 establece que:

  • La gestión debe abarcar todos los gatos comunitarios, independientemente de si habitan espacios públicos o privados.

Esta restricción en la gestión de colonias felinas contraviene el mandato estatal, el cual obliga a las administraciones locales a garantizar la protección y el control poblacional de todos los gatos comunitarios.

  1. Falta de Concordancia con el Método CER

Aunque se menciona el método CER (Captura, Esterilización y Retorno) para el control poblacional de gatos comunitarios, su aplicación se limita a colonias reconocidas por el Ayuntamiento y no incluye a todos los gatos comunitarios como exige la Ley 7/2023. Esto deja sin amparo legal a un número significativo de animales.

  1. Definiciones Incorrectas: Animales Extraviados y Abandonados

La Ordenanza de Bilbao redefine los conceptos de «animal extraviado» y «animal abandonado» de forma que contradice lo dispuesto en la Ley 7/2023:

  • Animal Extraviado: Mientras que la Ley exige que el extravío sea comunicado por el titular para ser reconocido como tal, la Ordenanza omite esta condición clave.
  • Animal Abandonado: La definición de Bilbao no contempla el tratamiento específico que la Ley otorga a estos animales, ignorando detalles importantes como el estatus de los gatos comunitarios, que explícitamente están excluidos de esta categoría por la normativa estatal.

Estas discrepancias alteran significativamente el tratamiento legal y las sanciones aplicables, contraviniendo los principios de la Ley 7/2023.

  1. Sacrificio Animal: Motivos Prohibidos

El texto municipal introduce nuevas razones para el sacrificio de animales, como la protección del patrimonio artístico o arquitectónico, que no están contempladas en la Ley 7/2023. Esta práctica contraviene el principio de prohibición general del sacrificio contemplado en la ley nacional.

  1. Regulación de Cría de Animales

La Ordenanza aborda la cría de animales de compañía entre particulares, un ámbito que corresponde exclusivamente a la legislación estatal. Este intento de regulación local vulnera el principio de competencia legislativa recogido en la Constitución Española.

  1. Discrepancia con los Perros de Asistencia

En la Ordenanza, los perros de asistencia se incluyen en una categoría que los exime de ciertos derechos recogidos en la Ley 7/2023. Esto genera un conflicto con la normativa básica, que protege de manera integral a estos animales.

  1. Permiso para el Uso de Collares Eléctricos

La Ordenanza permite el uso de collares eléctricos bajo supervisión profesional y autorización veterinaria. Sin embargo, la Ley 7/2023 prohíbe tajantemente su uso en cualquier circunstancia, al considerarlo una práctica que causa sufrimiento innecesario al animal.

Conclusión: La Necesidad de Rectificar

Las discrepancias entre la Ordenanza de Bilbao y la Ley 7/2023 no son meras diferencias interpretativas, sino transgresiones claras. La prevalencia de la normativa básica estatal, como reiteran varias sentencias del Tribunal Constitucional, exige que las ordenanzas municipales se alineen plenamente con los preceptos de la Ley 7/2023.

Desde FdCats, instamos al Ayuntamiento de Bilbao a modificar su normativa para cumplir con la legislación estatal. Garantizar la protección y el bienestar de los animales no solo es un deber legal, sino también un compromiso ético con nuestra sociedad y con los seres vivos que forman parte de ella.

Puedes ver el Informe de la Dirección General de Derechos de los Animales aquí