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La falta de datos oficiales sobre la población felina da pábulo al uso de datos inexactos a la hora de calcular el impacto de los gatos sobre la fauna y los ecosistemas. En un artículo reciente publicado por la revista Science[1] se hace un repaso exhaustivo que desmonta ciertos argumentos ampliamente reproducidos (hasta 600 artículos indexados) y que tendrían validez si, efectivamente, la población felina estimada se correspondiese a la real. Un ejemplo muy claro son las publicaciones australianas que se basan en una población calculada de entre 18 y 20 millones de gatos cuando casi un centenar de trabajos de campo acreditan de 1.4 a 5.6 millones, es decir, entre 12 y 4 veces menos de lo que no se han cansado de repetir sin comprobar. ¿Estamos seguros que vamos conceder un crédito ciego a unos trabajos que no se molestan en chequear los datos? Investigaciones científicas serias dan cuenta de una drástica reducción de la población de aves en Canadá en los últimos 40 años. En muchas de las áreas estudiadas la densidad de gatos no alcanza a ni a un solo individuo por kilómetro cuadrado. Rowan y Hadidian, dos científicos doctorados, se felicitan de las colaboraciones que se están estableciendo con conservacionistas responsables que se preocupan sanamente de recoger datos en lugar de replicar cifras al tuntún. En ejemplo serían los de DC Cat Count[2].

El cambio climático, la sucesión de periodos en los que escasea el agua, el impacto humano a través de la expansión de las áreas urbanas y las prácticas agrícolas y ganaderas más agresivas y la caza[3] están influyendo en la reducción del número de gatos y también de otras muchas especies que son mucho más delicadas y que merecen unas políticas de protección juiciosas. También gracias a las políticas de esterilización de gatos caseros y callejeros la población felina va consiguiendo reducirse hasta niveles de equilibrio y de bienestar global.  En contra de lo que puedan pensar aquellos que no han estudiado el tema, la mejor estrategia para mantener un área armonizada y rica en biodiversidad es la regulación de las poblaciones felinas mediante la esterilización, la nutrición garantizada con pienso rico en proteínas y las interrelaciones propias de la gestión ética.  Es de esas ocasiones en lo que lo más ético es además lo más ecológico, eficiente, higiénico y además provechoso para la economía local pues regulariza los tratamientos veterinarios con profesionales de proximidad. Para evitar que haya gatos en un área más que capturarlos y exterminarlos, disparando así el mecanismo natural de repoblación que Tabor en 1970 nombró “Efecto vacío”[4], lo eficaz es evitar el nacimiento de nuevas camadas mediante la esterilización, cuidar de los adultos y sus colonias ofreciéndoles alimentación adecuada y suficiente y que sean ellos los que velen por mantener el área libre de nuevas incorporaciones y en armonía con el entorno.

Os enlazamos un artículo que International Cat Care ha recuperado con el permiso de los autores John Hadidian y Andrew Rowan. No os lo perdáis porque contiene novedades.

 Gracias a International Cat Care y a los autores por su valioso trabajo.

 

[1] https://science.sciencemag.org/content/365/6459/1228.full

[2] www.dccatcount.org

[3] Pennisi, E (2019) Billions of North American birds have vanished SCIENCE20 SEP 2019 : 1228-1229

(Even common birds are in steep decline, spurring hunt for causes.)

[4] https://www.alleycat.org/resources/the-truth-about-the-vacuum-effect

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